Con 137 votos a favor, el oficialismo logró desarticular la protección absoluta vigente desde 2010. Cómo votaron los tucumanos y el impacto en las reservas de agua.
La Cámara de Diputados de la Nación aprobó en la madrugada de este jueves la reforma de la Ley 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial. Tras un debate maratónico de más de 11 horas, el oficialismo de La Libertad Avanza, con el respaldo estratégico de gobernadores de provincias mineras y bloques aliados, alcanzó la sanción definitiva con 137 votos afirmativos frente a 111 negativos y 3 abstenciones. La medida marca un cambio de paradigma: se abandona la protección total para delegar en las provincias la facultad de redefinir qué áreas cuentan con «función hídrica relevante» y cuáles quedan habilitadas para la explotación extractiva.
La anatomía del voto: alianzas y fracturas
El triunfo legislativo del Gobierno se cimentó en una mayoría heterogénea. La Libertad Avanza sumó el apoyo orgánico del PRO y de gran parte del bloque de la UCR. Sin embargo, la clave del quórum y de la diferencia final radicó en el acompañamiento de legisladores vinculados a gobernadores provinciales que ven en la reforma una vía para destrabar inversiones mineras de cobre, oro y litio.
Por el contrario, el rechazo fue liderado por Unión por la Patria y el Frente de Izquierda, quienes argumentaron que la norma es «regresiva» e inconstitucional, violando el principio de no regresividad ambiental establecido en tratados internacionales como el Acuerdo de Escazú.
Hincapié especial: ¿Cómo votaron los tucumanos?
La delegación parlamentaria de Tucumán mostró una alineación mayoritaria con el proyecto oficialista, reflejando el reposicionamiento político del gobernador Osvaldo Jaldo.
- A favor: Los tres diputados del Bloque Independencia (Javier Noguera, Gladys Medina y Elia Fernández de Mansilla), quienes responden directamente al Ejecutivo provincial, votaron afirmativamente. Se sumaron los legisladores de LLA y aliados: Federico Agustín Pelli, Gerardo Huesen, Soledad Molinuevo y Mariano Campero.
- En contra: Carlos Cisneros (Unión por la Patria).
- Ausente: Pablo Yedlin (Unión por la Patria).
Cabe recordar que, en la instancia previa en el Senado, las senadoras Beatriz Ávila y Sandra Mendoza también habían votado a favor, mientras que Juan Manzur se pronunció en contra.
Impacto ambiental: ¿Qué cambia realmente?
La reforma introduce modificaciones técnicas que, según la comunidad científica, ponen en riesgo la seguridad hídrica de más de 7 millones de personas. Los puntos críticos son:
- Redefinición del ambiente periglacial: La protección ya no es automática. Solo se preservarán aquellas geoformas que la autoridad provincial determine —mediante estudios técnicos propios— que cumplen una función hídrica «estratégica».
- Facultades provinciales: Se debilita el rol del IANIGLA (organismo nacional encargado del inventario) para otorgar mayor autonomía a las provincias en la actualización del registro de glaciares.
- Fin de la prohibición absoluta: Se habilita la exploración y explotación minera e hidrocarburífera en zonas que antes estaban vedadas, supeditándolas a estudios de impacto ambiental locales.
Reacciones y judicialización inminente
Mientras el oficialismo y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) celebraron la sanción como un paso hacia la «seguridad jurídica» y el empleo, la tensión en las calles y en los tribunales escala. Durante la sesión, fuerzas federales reprimieron a manifestantes frente al Congreso, con un saldo de 12 activistas detenidos y varios trabajadores de prensa heridos.
Organizaciones socioambientales y el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, ya anticiparon que judicializarán la norma. El argumento central será la nulidad de las audiencias públicas —donde se impidió hablar al 99% de los inscriptos— y la falta de consulta previa, libre e informada a los pueblos indígenas, cuyos territorios se ven directamente afectados por el avance del extractivismo en alta montaña.
