La salida del secretario de Infraestructura expone la doble vara ética oficial frente a las sospechas de enriquecimiento y las omisiones patrimoniales.
El Gobierno de Javier Milei oficializó este domingo el desplazamiento de Carlos María Frugoni, quien hasta hace horas se desempeñaba como secretario de Coordinación de Infraestructura bajo la órbita del Ministerio de Economía. La salida, presentada formalmente como una renuncia para «aclarar su situación», fue definida desde la Casa Rosada como un despido directo tras revelarse que el funcionario poseía un millonario patrimonio oculto en el exterior.
La caída de Frugoni no es un movimiento aislado; representa un intento de la gestión libertaria por recuperar la bandera de la «tolerancia cero» a la corrupción. Sin embargo, el movimiento dejó al descubierto una incómoda contradicción: mientras Frugoni fue eyectado por sus propiedades en Miami, el Gobierno decidió blindar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien enfrenta cuestionamientos similares sobre la evolución de sus activos.
Las siete llaves de Miami y el «error» de Delaware
La investigación periodística que selló la suerte de Frugoni reveló una estructura de activos no declarada ante la Oficina Anticorrupción (OA) ni ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El esquema incluía al menos siete departamentos en el sur de Florida —en condados exclusivos como Palm Beach— y dos sociedades de responsabilidad limitada en Delaware: Genova LLC y Waki LLC.
Frugoni, un arquitecto con más de 30 años de experiencia que fue pieza clave en la gestión de Felipe Miguel y Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires, admitió las omisiones calificándolas como un «error». Según su descargo, se encontraba en proceso de rectificar sus declaraciones juradas al haber asumido un cargo nacional en enero de 2026. No obstante, la gravedad de los montos —valuaciones de hasta 310.000 dólares por unidad y movimientos de 400.000 dólares en efectivo para compras locales— hizo que su continuidad fuera insostenible para el ministro Luis Caputo.
El antecedente ignorado y la conexión con la obra pública
El ascenso de Frugoni al corazón del Ministerio de Economía, donde supervisaba licitaciones y privatizaciones viales, ocurrió a pesar de un antecedente crítico: en marzo de 2025, había sido removido de la presidencia de AUSA por el gobierno porteño precisamente por no presentar sus declaraciones de bienes.
Su trayectoria en la función pública estuvo marcada por proyectos de gran escala como el Paseo del Bajo, una obra de 650 millones de dólares que derivó en denuncias por administración fraudulenta y redeterminación de precios. A pesar de los sobreseimientos posteriores, el perfil de Frugoni siempre estuvo bajo el escrutinio de la oposición por su rol en el manejo de las cajas más sensibles del Estado.
Doble vara: ¿Por qué Frugoni sí y Adorni no?
La celeridad con la que se resolvió la baja de Frugoni busca «limpiar» la imagen oficial antes de la presentación de Manuel Adorni ante la Cámara de Diputados. Fuentes de la Casa Rosada intentaron marcar una frontera ética: «Estás comparando siete casas en Miami con dos propiedades en Argentina», deslizaron para justificar la permanencia del jefe de Gabinete.
Sin embargo, para el sistema político, la diferencia es puramente jerárquica. Frugoni, un técnico dependiente de Caputo, resultó ser un «fusible» prescindible. Adorni, en cambio, integra el núcleo de confianza de Karina Milei, lo que lo vuelve políticamente inamovible a pesar de las investigaciones abiertas por presunto enriquecimiento ilícito y el uso de efectivo no bancarizado.
Escenario y reemplazos
El Ministerio de Economía ya designó a Fernando Herrmann, arquitecto y exsecretario de Transporte, para ocupar el lugar de Frugoni. A su vez, Mariano Plencovich asumirá la Secretaría de Transporte. Aunque los casilleros se llenaron rápido, la salida de Frugoni deja abierta una crisis de confianza sobre los filtros de integridad del Gobierno y una pregunta que la oposición llevará al Congreso: ¿cuál es el límite real de la transparencia para el círculo íntimo del Presidente?.
